CARTAGENA, BARRANQUILLA Y SANTA MARTA, forman parte de la ruta mas interesante por la zona bañada por el mar Caribe.
SANTA MARTA, su bahía y alrededores están llenos de magia difícil de describir. Para empezar, la ciudad más antigua de América del Sur posee un patrimonio arquitectónico inigualable, que evoca los tiempos de la bonanza bananera. Destino exótico para diversas modalidades de turismo, la ciudad de Santa Marta encierra múltiples encantos. Gracias a sus incomparables sitios turísticos, históricos, ecológicos, una magnífica y moderna infraestructura hotelera, intensa actividad nocturna y una economía en desarrollo jalonada por uno de los puertos más importantes del país, Santa Marta lo tiene todo.
Ir a las Playas de El Rodadero, Pozos Colorados, Bello Horizonte, Taganga, Bahía Concha, Playa Muerto, Playa Blanca, Playa Cristal, Playa Grande, Neguanje. Centro histórico, malecón de Bastidas, Quinta de San Pedro Alejandrino, Acuario de El Rodadero, Mundo Marino, Museo del Oro. Parque Tayrona, Cañaveral, Arrecifes, Pueblito Chayrama, Quebrada Valencia, ríos Guachaca, Buritaca y Don Diego. Ciénaga, Parque Isla de Salamanca, Jardín Agua Viva. Teyuna (Ciudad Perdida), recorrer el Centro Histórico, visitar la Catedral, los museos y el camellón de Bastidas, donde se puede gozar de un romántico atardecer, son las actividades que se pueden realizar en su visita.
CARTAGENA DE INDIAS,
por sus historias de piratas, sus playas doradas, su arquitectura, su rumba y sus comidas, Cartagena es el destino predilecto de los viajeros colombianos y de los extranjeros que visitan el país. Ni hablar de sus prestigiosos festivales cinematográficos, musicales y literarios... Cartagena es simplemente única.
Declarada por la UNESCO Patrimonio Cultural de la Humanidad en 1984, Cartagena suma a los encantos de su arquitectura colonial, republicana y moderna, los atractivos de una intensa vida nocturna, festivales culturales de renombre internacional, paisajes exuberantes, magníficas playas, excelente oferta gastronómica y una infraestructura hotelera y turística para todo tipo de presupuestos. Cartagena es la joya del Caribe colombiano.En el recinto amurallado el viajero se enamora de Cartagena. La historia le sale al paso con edificaciones que se remontan hasta el siglo XVI. El ?corralito de piedra? abunda en cuentos de piratas, de barcos negreros y de tesoros inenarrables.
Cartagena respira sensualidad. Saliendo de la ciudadela por la Puerta del Reloj, en el punto de encuentro emblemático aquí, las opciones se multiplican para el viajero. La hora es determinante para escoger entre los planes de playa, buceo o snorkeling, entre muchos otros, y los de restaurante, bar, compras, o simplemente de romance. Perderse en las calles de Cartagena es encontrarse.
La ciudad amurallada, el castilo de San Felipe, la Plaza Bolivar, el convento de Nuestra Señora de la Candelaria (La Popa), el jardín botánico y las rutas de las islas de Baru o del Rosario son las actividades mas interesantes para realizar en esta ruta, además de las compras y las comidas en los innumerables establecimientos existentes.
BARRANQUILLA, el Carnaval es la fiesta popular más importante de Barranquilla, la más alegre, la más libertaria, donde se refleja con más fuerza el espíritu jovial y creativo de sus gentes y se afirma su pertenencia al Caribe.
El aspecto general de Barranquilla muestra dos áreas diferentes: una al este, plana y baja, aledaña al río Magdalena, la otra hacia el oeste, formada por lomas de diferente altitud que no sobrepasan los 150 metros sobre el nivel del mar. Barranquilla conforma un distrito especial, industrial y portuario. Su comercio es uno de los más importante del país y el mayor movimiento de la región.
La salida y entrada de pasajeros y carga por vía área se realiza a través del aeropuerto Ernesto Cortissoz, ubicado en el municipio de Soledad.
El Teatro Amira de la Rosa, el Museo Romántico, el Zoológico, el Antiguo edificio de la Aduana, la estación Montoya, dentro del casco urbano y Bocas de Ceniza, la desembocadura del río Magdalena, el Volcán de Lodo, la Cueva de la Mojana y el Lago del Cisne son los lugares que no se debe perder cualquier visitante de la zona.
Las playas de Pradomar, Puerto Velero, Salgar y Santa Verónica forman un nucleo donde tomar el sol y comer las mejores especialidades de pescado de la zona.
Puerto Colombia, es un municipio del departamento del Atlántico, ubicado a pocos minutos de Barranquilla y en donde está ubicado el Puerto más largo del mundo que tiene un kilómetro de longitud.
Puerto Colombia ofrece al turista la hermosa bahía de Playa Grande en la que los contrastes de su geografía son lo primero que llama la atención.
Por las noches, el Malecón de Puerto Colombia es el lugar de encuentro de todos los visitantes. Una permanente exposición de artesanías, malabaristas y el infaltable golpe de tambor son el complemento perfecto para cerrar con broche de oro, un día lleno de colores, sol y playa.
Con el río más caudaloso del mundo y la mayor selva tropical del planeta, la Amazonía compartida por los paises vecinos es también un tesoro de Colombia. Es un lugar prodigioso no sólo por las dimensiones del río y los pueblos aborígenes que lo habitan, cuanto por la vida que se origina y se nutre de sus múltiples orillas.
Allí está LETICIA, una ciudad hospitalaria y confortable rodeada de caminos que conducen a la selva, como el que conduce al dosel reserva Tanimboca, a ocho kilómetros en la vía a Tarapacá, una aldea Huitoto.
En este lugar se pueden escalar árboles de 35 metros de altura y deslizarse de un árbol a otro en un recorrido de más de ochenta metros, y luego partir en una travesía fluvial hasta lugares inimaginados y prohibidos para quien no domina la selva. En el muelle turístico de Leticia se encuentra la línea imaginaria que divide al trapecio amazónico en tres países: Colombia, Brasil y Perú. Allí es posible realizar viajes hacia lugares encantadores.
También hay caminos selváticos que conducen a aldeas indígenas. Palmeras, una comunidad Tikuna, pequeña y esporádicamente visitada, es una de ellas; también SAN MARTIN DE AMACAYACU, una aldea más grande a la
que se accede por un camino de dos horas que viaja paralelo al río Amazonas, y que permite tener un encuentro cercano con armadillos, borugos, ardillas, gavilanes y huellas de tigre.
En San Martín el visitante puede participar de talleres de cestería, tejidos y tallas en madera y llegar hasta PUERTO NARIÑO, el segundo municipio del departamento. Allí vale la pena quedarse para disfrutar de la gastronomía amazonense que se basa en pescados como el pirarucú, la gambitana y el tucunaré, que acompañan con fariña y casabe. Desde Puerto Nariño se puede realizar una visita a los lagos de Tarapoto, una red de aguas oscuras donde se puede nadar junto a los delfines rosados y grises. En Leticia se puede hacer una escala en el zoológico, habitado por un manatí, un águila arpía, dos tigres, una anaconda y varios ejemplares de micos frailes. También traspasar el obelisco que la separa de Tabatinga, un poblado brasilero ideal para comprar productos típicos del país vecino y ver los shows nocturnos de las garotas.
NEIVA, es la capital del departamento del Huila está ubicada sobre la margen derecha del río Magdalena. Algunos de sus atractivos son el monumento a La Cacica Gaitana y el Parque Santander, ceñido por la catedral de la Inmaculada Concepción, el Palacio de Justicia, la Gobernación y el Instituto Huilense de Cultura.
El Parque Arqueológico San Agustín, hogar de las tribus Quinchana, Mulale, Culata y Matanza, quienes tallaron su cosmovisión en estatuas de piedra para asombro de sus descendientes, es considerado único en el mundo. Entre sus vestigios arqueológicos se destacan grandes estatuas y relieves en piedra, montículos funerarios, templetes, caminos y terraplenes de una cultura que ya habia desaparecido a la llegada de los colonizadores.
Sobre la margen izquierda del río Magdalena se encuentra el Alto de los Ídolos, adonde se puede llegar a caballo tomando un camino de herradura que pasa por Granada. Sus montículos artificiales, sus sarcófagos monolíticos y las tumbas pintadas le dan su sello ante el mundo.
A sólo 38 kilómetros de Neiva viajando hacia el norte, se encuentra uno de los escenarios naturales más atractivos del Huila: EL DESIERTO DE LA TATACOA, donde los suelos ocres se intercalan con los verdes cactus en una zona de 330 kilómetros cuadrados de imponente belleza. La Tatacoa fue un abundante jardín con miles de flores y árboles durante el período terciario y la era pleistocénica. La mayoría de esos esqueletos prehistóricos es visible en la capilla de Santa Bárbara, en el municipio de Villavieja, a siete kilómetros del desierto.
El Nevado del Huila, el centro turistico de Los Termales de Rivera y Cueva de los Guacharos son otros de los lugares interesantes para esta ruta.
Un viaje por la zona constituye un atractivo para quienes disfrutan del contacto con la naturaleza y la aventura